Dos hechos inusuales han marcado el comercio exterior del Ecuador en 2025. El primero es que el camarón, por primera vez en un semestre completo, superó en valor a las exportaciones petroleras. El segundo, igualmente llamativo, es que Panamá se convirtió en el primer destino de las exportaciones ecuatorianas entre enero y junio de 2025, superando a gigantes como Estados Unidos y China.
Según el Banco Central del Ecuador, las exportaciones hacia Panamá sumaron USD 3.841 millones en el primer semestre del año, frente a USD 2.861 millones en el mismo período de 2024. Es decir, un salto de casi USD 1.000 millones adicionales en un año. En términos físicos, el volumen exportado pasó de 6,0 millones de toneladas métricas en 2024 a 9,1 millones de toneladas en 2025, lo que representa un crecimiento del 52% en volumen.
El desglose por productos muestra con claridad la razón de este cambio: el petróleo crudo representó USD 3.638 millones de las ventas totales a Panamá, equivalentes al 94% del total. Se enviaron unos 64 millones de barriles a ese país. El resto de productos es marginal: destacan los enlatados de pescado con USD 23 millones, las maderas con USD 3,3 millones, y pequeños montos de farmacéuticos, jugos de frutas, pieles y cueros.
Este giro se da en un contexto donde, entre enero y junio de 2025, las exportaciones petroleras de Ecuador (crudo y derivados) alcanzaron un volumen de 71,1 millones de barriles y un valor de USD 4.322,5 millones, lo que significó una disminución del 13,4% en el monto exportado frente al mismo período de 2024. La caída obedeció tanto a una contracción del precio promedio (-12,8%) como a una ligera reducción en el volumen (-0,6%).
La exgerente de Petroecuador, Marcela Reinoso, explicó que el hecho de que Panamá aparezca como destino principal responde más a la lógica de mercado que a una decisión directa de la empresa estatal:
“Petroecuador lanza un concurso con una cantidad de barriles y los posibles compradores hacen ofertas. Se escoge la que da el mayor valor por barril, pero no se controla el destino de las exportaciones. En Panamá hay un hub de almacenamiento y esa puede ser la razón por la que se observa que los barriles se dirigen allá. Por lo general, quienes compran el crudo ecuatoriano son los traders, que cuentan con capacidad de almacenamiento y eso les permite vender luego en mejores precios o aprovechar una subida puntual del mercado”.
Esto confirma que la relación con Panamá responde menos a un mercado de consumo final y más a un rol estratégico como centro de almacenamiento y reexportación del crudo ecuatoriano, aprovechando su ubicación geográfica, infraestructura logística y conexiones hacia otros destinos.
Caída de los envíos a Estados Unidos
El ascenso de Panamá coincide con una caída sostenida de las exportaciones petroleras ecuatorianas hacia Estados Unidos. De acuerdo con cifras del Banco Central, durante el último trimestre de 2022 se enviaron 7,26 millones de barriles a EE. UU., cifra similar a los 7,14 millones registrados en el mismo período de 2023. Sin embargo, en el cuarto trimestre de 2024 los envíos se redujeron a 1,78 millones de barriles, y en el primer trimestre de 2025 apenas llegaron a 0,71 millones.
Mientras tanto, Panamá ha absorbido crecientes volúmenes de crudo: de 10,13 millones de barriles en el último trimestre de 2022, pasó a 14,86 millones en 2023, 25,91 millones en el cuarto trimestre de 2024 y 29,45 millones en el primer trimestre de 2025.
En contraste, las exportaciones hacia Estados Unidos y China mantienen un patrón distinto. En el caso de EE. UU., además del petróleo, tienen un peso significativo el camarón, el banano, las flores y el cacao industrializado, lo que genera un perfil mucho más diversificado. China, por su parte, es el gran comprador del camarón ecuatoriano, además de minerales y, en menor medida, banano.
Hacia un acuerdo comercial con Panamá
El fortalecimiento de la relación con Panamá no se limita al petróleo. El viceministro de Producción e Industrias, Andrés Robalino, informó este 26 de agosto de 2025 que se gestionan reuniones con autoridades panameñas para organizar una misión público-privada que podría concretarse en septiembre. El objetivo es retomar la negociación de un acuerdo comercial entre ambos países, con la meta de iniciar oficialmente las conversaciones antes de que finalice 2025.
“Queremos que este sea el primer acercamiento hacia un acuerdo que se pueda firmar en el menor tiempo posible”, explicó Robalino, durante la presentación oficial del Consejo Empresarial Ecuatoriano Panameño (CEEP).
De cumplirse los plazos, la negociación podría concluir en seis o siete meses, lo que convertiría este proceso en uno de los más rápidos de la región. Una meta concreta sería alcanzar un acuerdo preliminar en el primer trimestre de 2026.





