Lo que debe saber de economía para empezar su jornada.
Diésel en el mundo: Ecuador se mantiene por debajo del promedio en medio del shock petrolero por Irán
El precio promedio global del diésel se ubicó en USD 6,07 por galón al 13 de abril de 2026, según datos de GlobalPetroPrices.com, en un contexto marcado por la escalada del conflicto con Irán, que ha impulsado al alza las cotizaciones internacionales del crudo. Sin embargo, persisten amplias brechas entre países: economías productoras de petróleo o con subsidios mantienen precios significativamente más bajos, mientras que mercados desarrollados reflejan niveles más altos por carga impositiva. En este mapa, Ecuador aparece con un precio cercano a USD 2,96 por galón, muy por debajo del promedio global, alineado con países con esquemas de regulación.
En el caso ecuatoriano, el precio del diésel está contenido por el sistema de bandas, que limita su ajuste frente a la volatilidad internacional. Este mecanismo amortigua el traslado inmediato del shock externo a los consumidores, pero implica una presión fiscal creciente en escenarios de precios altos del crudo, como el actual.
De hecho, el subsidio proyectado para el diésel premium automotriz asciende a USD 1,60 por galón, según datos de Petroecuador, lo que evidencia el costo implícito de sostener precios internos por debajo de niveles internacionales. El repunte asociado al conflicto en Medio Oriente, si se prolonga, podría tensionar nuevamente el gasto en subsidios, reabriendo el debate sobre la sostenibilidad del esquema.
Análisis Diligence: El diferencial frente al promedio global no responde a eficiencia de mercado, sino a política pública. La banda cumple un rol de contención en el corto plazo, pero bajo un escenario de precios internacionales elevados, el costo fiscal vuelve al centro de la discusión. El subsidio implícito ya es significativo y podría ampliarse si el shock petrolero se extiende.
Actualización de proyecciones económicas de Ecuador
Los principales organismos multilaterales han ajustado ligeramente al alza sus previsiones de crecimiento para Ecuador, consolidando un escenario de expansión moderada en los próximos años.
El Fondo Monetario Internacional proyecta un crecimiento del PIB de 2,5 % para 2026 y 2027 (actualización del 14 de abril), por encima de sus estimaciones previas cercanas al 2 % y 2,4 %. En la misma línea, el Banco Mundial ha convergido hacia cifras similares tras revisar sus proyecciones iniciales.
Por su parte, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) mantiene una previsión de 2,2 % (diciembre de 2025), mientras que el Banco Central del Ecuador estima un crecimiento más conservador de 1,8 % para 2026 (enero de 2026). La actualización se produce en un contexto internacional marcado por el conflicto en Irán, que ha impulsado al alza los precios del petróleo. A diferencia de otras economías, donde las perspectivas han sido revisadas a la baja, en el caso ecuatoriano el shock externo podría tener un efecto neto positivo vía mayores ingresos petroleros.
Comentario Diligence: El ajuste al alza en las proyecciones para Ecuador refleja un factor coyuntural más que estructural: el repunte del crudo. Si bien esto mejora el frente externo y fiscal en el corto plazo, también reabre la presión sobre el esquema de subsidios a los combustibles, cuyo costo tiende a ampliarse en escenarios de precios altos. El balance final dependerá de la capacidad del Gobierno para capturar los ingresos extraordinarios sin deteriorar la posición fiscal.
Aseguradoras crecen en ingresos, pero enfrentan presión técnica en el arranque de 2026
El mercado asegurador ecuatoriano inició 2026 con un desempeño sólido en su volumen de negocio, aunque con señales de presión en sus indicadores técnicos. Según la Federación Ecuatoriana de Empresas de Seguros (FedeSeg), la prima neta emitida acumulada alcanzó USD 609 millones en el primer trimestre, un crecimiento interanual de 5,8%. Este indicador refleja los ingresos que realmente retienen las aseguradoras por las pólizas vendidas, una vez descontado el reaseguro. El dinamismo fue particularmente marcado en marzo, con un aumento de 14,6% en la producción mensual.
No obstante, este crecimiento vino acompañado de un deterioro en la siniestralidad. En marzo, la siniestralidad devengada se ubicó en 43,0%, un aumento de 5,3 puntos porcentuales, mientras que el índice combinado interanual alcanzó 84,9%. Este entorno evidencia una creciente presión técnica, es decir, un escenario en el que, pese al mayor volumen de negocio, las aseguradoras enfrentan mayores costos por siniestros y menores márgenes. Aun así, el resultado técnico acumulado se mantiene en 16,3%, reflejando resiliencia, aunque con una tendencia que sugiere un entorno operativo más exigente.
Análisis Diligence: El sector asegurador muestra una dinámica similar a otros segmentos financieros en Ecuador: crecimiento en volumen impulsado por mayor actividad económica, pero con presión en la calidad del negocio. Si el repunte de la siniestralidad se consolida, el mercado deberá ajustar tarifas, suscripción y gestión de riesgos. En este contexto, el foco migrará desde expansión hacia disciplina técnica, donde preservar márgenes será tan relevante como crecer.
EN LA REGIÓN
Embalses en Colombia no alcanzan niveles óptimos antes de El Niño y elevan riesgo energético regional
Los embalses en Colombia aún no han alcanzado el nivel recomendado para enfrentar un eventual fenómeno de El Niño en 2026, lo que enciende alertas sobre la seguridad energética del país en los próximos meses, reportó La República. De acuerdo con datos del sistema eléctrico, el nivel agregado se ubica alrededor de 60%, cuando el umbral deseable para enfrentar una sequía prolongada es cercano a 80%. Este desfase ocurre en un contexto en el que los modelos climáticos anticipan una probabilidad superior al 60% de que El Niño se configure desde el segundo semestre, con impacto en lluvias y disponibilidad hídrica.
El fenómeno implicaría una reducción significativa de precipitaciones, mayores temperaturas y, en consecuencia, menor generación hidroeléctrica, que es la base del sistema colombiano. La experiencia reciente refuerza la preocupación: durante el último evento, los embalses cayeron a niveles críticos y obligaron a restringir exportaciones de electricidad, afectando incluso a Ecuador con cortes de suministro. En este escenario, la capacidad de recuperación de los embalses antes del pico del fenómeno, previsto hacia finales de año, será determinante para evitar tensiones en el sistema.
Análisis Diligence: El riesgo no es solo climático, sino sistémico. Colombia enfrenta una ventana estrecha para recomponer reservas antes de un posible choque hídrico. Para Ecuador, el tema es estratégico: menor holgura en los embalses colombianos reduce la probabilidad de importaciones de energía en momentos críticos, elevando la vulnerabilidad interna en un contexto donde el sistema eléctrico ya ha mostrado fragilidad ante shocks climáticos.
Agro peruano bajo presión: El Niño eleva riesgos para cultivos clave hasta junio
El avance del fenómeno de El Niño vuelve a tensionar la campaña agrícola 2025–2026 en Perú, con niveles de riesgo medio y alto para varios cultivos relevantes hasta junio, cuando culmina el ciclo productivo. De acuerdo con estimaciones agroclimáticas citadas por Gestión, la combinación de lluvias intensas, variaciones térmicas y disrupciones en insumos está elevando la vulnerabilidad del sector en plena fase crítica de producción.
Entre los cultivos más expuestos figuran productos clave tanto para el consumo interno como para la agroexportación, como papa, maíz, palta, cacao y otros asociados a la costa norte, donde el impacto climático suele ser más severo. A esto se suma un factor adicional: el encarecimiento y riesgo de suministro de fertilizantes y agroquímicos, vinculado al conflicto en Medio Oriente y las restricciones logísticas globales, lo que añade presión a los costos de producción y a los márgenes del sector.
El contexto es particularmente delicado porque la campaña ya se encuentra avanzada, con gran parte de las siembras ejecutadas, lo que limita la capacidad de reacción ante shocks climáticos. Si bien el área sembrada proyectaba crecer alrededor de 5,4%, este escenario podría deteriorarse si las condiciones adversas persisten, afectando tanto volúmenes como calendarios de cosecha.
Análisis Diligence: El riesgo agrícola en Perú no es solo climático, sino también logístico y de costos. El Niño actúa como shock directo sobre rendimientos, mientras que el conflicto en Medio Oriente presiona los insumos, generando un efecto combinado sobre la oferta. Para la región, el impacto es relevante: Perú es un actor clave en agroexportaciones, por lo que cualquier disrupción puede trasladarse a precios internacionales y cadenas de suministro, con implicaciones indirectas para mercados como Ecuador.
EN EL MUNDO
EE.UU. flexibiliza sanciones al Banco Central de Venezuela para reactivar el petróleo
Estados Unidos alivió las sanciones sobre el Banco Central de Venezuela (BCV), permitiendo a instituciones financieras realizar transacciones con el organismo y otras entidades estatales, reportó Bloomberg. La medida, emitida por el Departamento del Tesoro, busca destrabar el flujo de pagos y facilitar la reactivación del sector petrolero, en un contexto de reconfiguración política en el país y tensiones energéticas globales.
La flexibilización apunta a mejorar la capacidad de Venezuela para canalizar ingresos por exportaciones de crudo y atraer operaciones internacionales, aunque el alivio es parcial y muchas transacciones seguirán sujetas a licencias específicas. El movimiento se enmarca en la estrategia de Washington de incrementar la oferta petrolera en un entorno marcado por el conflicto con Irán.
Análisis Diligence: La reapertura financiera del BCV es un paso clave para normalizar el circuito petrolero venezolano. Si se consolida, podría añadir oferta al mercado global y moderar presiones alcistas del crudo, en tensión con el shock geopolítico actual.
Europa acelera plan de defensa ante riesgo de salida de EE.UU. de la OTAN
Europa avanza en un plan de contingencia para sostener su capacidad de defensa dentro de la OTAN ante la posibilidad de que Estados Unidos reduzca su participación o incluso se retire de la alianza, según The Wall Street Journal. La iniciativa, que ha ganado respaldo de países clave como Alemania, busca aumentar el rol europeo en la estructura de mando y control, así como compensar capacidades militares actualmente dominadas por EE.UU.
El esquema, informalmente denominado “OTAN europea”, plantea una mayor autonomía estratégica del continente utilizando la infraestructura existente de la alianza, pero con mayor protagonismo de sus propios recursos. El impulso responde al deterioro de la relación transatlántica en medio de la guerra con Irán y a las señales de la administración de Donald Trump sobre un eventual repliegue.
Análisis Diligence: El movimiento marca un punto de inflexión en la arquitectura de seguridad global. Una OTAN con menor peso estadounidense implicaría un reordenamiento geopolítico con efectos sobre gasto militar, alianzas y mercados. En el corto plazo, el riesgo es de fragmentación; en el mediano, de una Europa más autónoma pero aún en proceso de construcción.
Eso es todo por hoy, nos leemos mañana.





