Ecuador llega al cierre de 2026 con una posición macroeconómica más sólida que hace dos o tres años, pero enfrenta riesgos que pueden poner a prueba esa mejora. Alejandro Arreaza, economista para América Latina de Barclays, advierte que el relevo de Sariha Moya en el Ministerio de Desarrollo Económico añadió incertidumbre fiscal, mientras las vulnerabilidades del sector eléctrico y el encarecimiento de los combustibles importados pueden presionar al gasto público. El siguiente paso del Gobierno, sostiene, es atraer inversiones que permitan sostener los avances más allá del respaldo de los organismos multilaterales.
En cinco minutos
Lo esencial
La salida de Sariha Moya fue interpretada como una señal negativa porque se produjo cuando ya existían dudas sobre el rumbo de la política fiscal.
Los principales riesgos para el cierre del año son El Niño y las vulnerabilidades eléctricas, además del encarecimiento de los derivados de petróleo que importa Ecuador.
Evitar nuevos apagones podría generar un impacto fiscal cercano o superior a un punto del PIB. Es una estimación preliminar, principalmente de gasto, no una proyección de pérdida de crecimiento.
Un menor superávit de cuenta corriente podría reducir la liquidez del sistema financiero y moderar el crédito y la actividad económica.
Arreaza considera que Ecuador tiene margen para atender sus compromisos. La situación de liquidez es mejor que hace unos años.
Para Barclays, 2027 ofrece una ventana para consolidar el ajuste y destrabar inversiones, especialmente en petróleo y minería, antes del siguiente ciclo presidencial.
Tres frases que definen la entrevista
“El contexto macro en general para el país en este momento es mucho mejor de lo que era hace dos o tres años.”
“Evitar nuevos apagones, entre el alquiler de generación y el combustible necesario, podría generar un impacto fiscal cercano o superior a un punto del PIB”
“El ajuste por sí solo no es un fin en sí mismo.”
Lo que realmente dijo Barclays
1. El cambio de ministro aumentó una incertidumbre que ya existía
Diligence: La salida de Sariha Moya no explica por sí sola la preocupación del mercado. Arreaza señala que antes del relevo ya había dudas sobre una posible política fiscal más expansiva, alimentadas por las decisiones sobre los precios internos de los combustibles y los incentivos electorales.
Alejandro Arreaza
“En principio se ha visto como una mala señal. Antes de que se anunciara la salida de la ministra ya había preocupación por algunas de las señales que estaba mandando el Gobierno.”
“Una era la resistencia a ajustar el precio doméstico de los combustibles. Habían bajado los precios en un ambiente de subida de precios internacionales, lo que transmitía la idea de que el Gobierno podía estar inclinándose hacia una política fiscal más expansiva.”
“Moya se había constituido en un bastión de estabilidad fiscal y de compromiso con el avance hacia la sostenibilidad dentro del acuerdo con el Fondo. Su salida aumenta aún más la incertidumbre.”
2. El petróleo más caro no garantiza un beneficio para Ecuador
Diligence: El choque petrolero puede tener efectos distintos sobre el crudo que exporta Ecuador y los combustibles que compra. Según Arreaza, el mayor encarecimiento de los productos refinados limita el beneficio de los precios internacionales y presiona la balanza comercial petrolera.
Alejandro Arreaza
“Los dos riesgos más grandes de aquí a fin de año son El Niño y el impacto que pueda tener sobre el sistema eléctrico y, por otro lado, la crisis en Medio Oriente.”
“Aunque Ecuador es un exportador neto de petróleo, esta crisis ha ampliado los márgenes de refinación: el precio de los productos refinados, como el diésel que importa el país, ha sufrido mucho más que el precio del crudo que produce.”
“Eso limita la posibilidad de beneficiarse de este choque externo y está generando presiones que han movido la balanza comercial petrolera hacia terreno negativo.”
3. Evitar apagones también tiene un costo fiscal
Diligence: Arreaza considera que el Gobierno tiene un fuerte incentivo político para evitar nuevos cortes eléctricos. Su cálculo preliminar de un impacto cercano o superior a un punto del PIB se refiere al deterioro de las cuentas fiscales, principalmente por gastos para sostener el suministro.
Alejandro Arreaza
“Aunque la situación parece más manejable que en 2024, existe el riesgo de que haya que volver a algún tipo de racionamiento.”
“Incluso una hora de racionamiento puede generar un problema político. La percepción de la población sería que, después de dos años de aquella crisis, no se ha logrado resolver el problema.”
“El Gobierno puede estar tentado a pagar casi cualquier costo con tal de evitar nuevos racionamientos. Si se incluye el alquiler de las barcazas, las plantas en tierra, el suministro de diésel o gas y posibles pérdidas de recaudación, podríamos hablar de un impacto cercano o mayor a un punto del PIB.”
“Estoy asumiendo principalmente gasto, bajo el supuesto de que el Gobierno hará todo lo posible por evitar una situación parecida a la de 2024. Si se llega a racionamientos como los de ese año, el impacto sobre los ingresos sería más severo.”
4. El riesgo externo también puede llegar al crédito
Diligence: Las presiones no se limitarían al presupuesto estatal. Arreaza advierte que una reducción del superávit de cuenta corriente —el saldo de las transacciones de bienes, servicios, rentas y transferencias con el exterior— podría moderar la disponibilidad de recursos en el sistema financiero.
Alejandro Arreaza
“Estos riesgos pueden generar un deterioro fiscal no despreciable en la segunda mitad del año y también afectar el ritmo de crecimiento.”
“Si fuera necesario recurrir nuevamente al racionamiento eléctrico, habría disrupciones en la actividad económica.”
“Si disminuye el superávit de cuenta corriente, eso puede restringir la liquidez en el sistema financiero doméstico y limitar tanto el crédito como el ritmo de crecimiento del resto de la economía.”
5. Las elecciones pueden incentivar un mayor gasto
Diligence: Aunque las elecciones locales no ponen en juego la Presidencia, Arreaza considera que funcionan como una evaluación de la gestión nacional. Ese componente político puede estimular una mayor expansión fiscal. En su lectura, los resultados en ciudades emblemáticas, particularmente Guayaquil, tendrán un peso importante en la percepción de victoria o derrota.
Alejandro Arreaza
“Lo que se elige son autoridades locales, pero a lo largo de la historia este tipo de elecciones se ha terminado convirtiendo en una especie de plebiscito sobre la gestión presidencial.”
“Eso genera incentivos para que el Gobierno adopte una política fiscal más expansiva con el objetivo de maximizar su resultado electoral.”
“Estas elecciones, al menos en términos de percepción, no se definen únicamente por el número de alcaldes o prefectos que gana cada partido, sino por los símbolos. La elección en Guayaquil es particularmente crítica.”
6. Ecuador tiene más margen para cumplir sus compromisos
Diligence: Pese a los riesgos, Arreaza no describe una situación de liquidez comparable con la de años anteriores. Destaca la mejora fiscal, el respaldo multilateral, las reservas internacionales y la reorganización de parte de los vencimientos de deuda como factores que amplían el margen de maniobra.
Alejandro Arreaza
“Es importante aclarar que el contexto macroeconómico del país es mucho mejor que hace dos o tres años. Las reformas, el apoyo de los organismos multilaterales y las medidas de la administración de Noboa han permitido mejorar la situación fiscal.”
“Las reservas internacionales están en niveles récord, superiores a los US$ 12.000 millones. El país todavía cuenta con un superávit de cuenta corriente y ha logrado reperfilar parte de los vencimientos de deuda de corto plazo.”
“Ecuador no está ante la situación de liquidez comprometida de hace unos años, cuando no se sabía si podría honrar sus compromisos en los siguientes seis o doce meses. Por ahora, veo un escenario en el que el Gobierno puede salir adelante con sus obligaciones.”
7. La ventana para consolidar el ajuste es 2027
Diligence: Para Arreaza, la mejora macroeconómica necesita traducirse en inversión. Considera que 2027 será decisivo porque ofrece espacio para consolidar las cuentas públicas antes de que vuelvan a intensificarse los incentivos de gasto asociados al siguiente ciclo presidencial.
Alejandro Arreaza
“La pregunta es si existe una oportunidad de pasar al siguiente nivel: traducir esta mejora macroeconómica en inversiones que hagan sostenible lo que se ha logrado en la situación fiscal.”
“Esa parte todavía está faltando. Los niveles de inversión extranjera directa siguen siendo bajos y, aunque hay proyectos en el portafolio petrolero y minero, los avances hasta ahora son muy modestos.”
“Cada vez que nos hemos acercado a una elección hemos visto un deterioro fiscal, seguido de medidas de reforma. Cuando llega la siguiente elección, la situación vuelve a deteriorarse.”
“2027 es el año para consolidar el ajuste. Asegurar proyectos de inversión que permitan aumentar los ingresos fiscales y reducir los incentivos a gastar en 2028 sería crítico.”
8. Minería y petróleo: oportunidades con obstáculos pendientes
Diligence: Arreaza identifica las mayores oportunidades en los sectores de materias primas, especialmente petróleo y minería. Pero señala que los cambios tributarios, las restricciones eléctricas y la incertidumbre institucional siguen dificultando las decisiones de inversión. La autogeneración ayuda a algunas empresas, aunque no es una solución accesible para todos los proyectos.
Alejandro Arreaza
“Las grandes oportunidades están en los sectores vinculados a materias primas, donde Ecuador tiene las ventajas competitivas más evidentes. Particularmente en minería, la revolución tecnológica de la inteligencia artificial está generando una gran demanda de metales, como el cobre.”
“Ha habido temas regulatorios que han rezagado decisiones. A principios de año existía malestar por cambios tributarios que dificultaban, sobre todo, los proyectos en fase de exploración. Entiendo que eso se ha ido resolviendo, pero ha sido un viento en contra.”
“El suministro eléctrico sigue siendo un cuello de botella. Algunas empresas han desarrollado autogeneración, pero otras, en etapas más tempranas, no tienen la capacidad financiera para alcanzar esa autosuficiencia.”
“Desarrollar al menos dos minas nuevas de una escala como Fruta del Norte o Mirador permitiría construir una historia positiva de entrada de capital, expansión económica y crecimiento de exportaciones.”
“El ajuste es exitoso si se logra sustituir los flujos de capital que llegaban a través de deuda por inversión que genere crecimiento a largo plazo.”
Lo que deja esta conversación
La visión de Arreaza plantea una mejora macroeconómica, pero con riesgos aún relevantes. Ecuador tiene un mayor margen para cumplir con el pago de sus obligaciones, pero sostener el suministro eléctrico y enfrentar el incremento vertiginoso del precio de los combustibles importados puede exigir mayores recursos fiscales. El cambio ministerial y los incentivos electorales añaden incertidumbre sobre cómo se administrará esa presión.
El reto del próximo año será convertir la estabilidad en proyectos concretos. La disciplina fiscal y el respaldo multilateral han dado espacio al país; la inversión debe ayudar a sostenerlo. Para el economista de Barclays, destrabar proyectos petroleros y mineros permitiría ampliar las exportaciones y los ingresos públicos, y reducir la dependencia del endeudamiento como fuente de dinero fresco para la economía dolarizada.



